Me cuesta ser feliz y mucho más ahora que te has marchado. Pero lo intento, sin embargo, como decías tú: intentarlo no vale. martes, 21 de junio de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
Te adoro. Por encima de cualquier cosa. Ahora eres mi centro, lo mejor de mi vida. Gracias.domingo, 19 de junio de 2011
Catorce.
No crees que es lógico que me obsesione? pintar sonrisas en tu cara, la mayor de mis pasiones.jueves, 16 de junio de 2011
No puedo. no me sirve de nada ver todas esas peliculas con mensajes sobre la vida. Porque no la imagino sin ti y con todo esto, no se si algo asi va a poder pasar. Así que me limitaré sonreír, a fingir, como siempre. Mi vida parece una obra de teatro y quiero dejar el papel protagonista y poder quitarme esta máscara.
jueves, 9 de junio de 2011
La felicidad tiene tu nombre y tu piel. AJ'♥

Podría esperar a que llegaras. Pero se me haría eterno; entonces, llegarías con ella, de la mano, preguntando de manera agresiva. Me limitaría a ignorarte, a hacerte sentir como me hiciste tú aquel día. Entonces todo lo anterior se convierte en la realidad. Pero ella no está y me alegro. Te sientas a mi lado y sonríes, haciéndote el fácil.
-¿Qué haces aquí? –pregunto.
Sonríes y me rodeas los hombros con el brazo, sutilmente.
-Vengo a recordar, a hacerte comprender –subrayas la palabra- que la única en mi vida eres tú.
-Pues puedes volver por dónde has venido. No te creo, hace tiempo que no me trago ninguna de tus palabras.
Me estrechas con suavidad y desvío la mirada. Resoplas y tu boca dibuja una sonrisa. Lanzas la mano hacia mi barbilla y giro la cara, soltándome de tu mano. Entonces pruebas a estrecharla con la mía. Te dejo, quiero que te confíes. Pero no puedo, no aguanto haciéndome la dura. No puedo hacerlo contigo, a tu lado soy quien quiero ser, no otra persona. Dejo escapar una sonrisa, y me abandono, olvidando todo.
-Ya se te ha acabado el ataque de ..- buscas la palabra correcta.
-No ha sido un ataque. Simplemente una armadura que ha sido vencida por un tipo rubio, cuatro palabras y un par de caricias.
Te ríes con ganas y sacudo la cabeza.
-¿Me crees?
-A medias. No tengo pruebas de lo supuestamente evidente.
-¿Ah, no? –sacudo la cabeza-. Pruebas, ya te daré yo pruebas.
Puede que hoy llueva, pero mañana hará sol. Sonreirás y será la luz suficiente que alumbre mi camino.